jueves, 4 de junio de 2015

Ventana con rejas

Tantos y tantos momentos ...

detrás de tu horror






Todo es relativo. Cuestión de tiempo, principalmente.

Detrás de esta ventana, de este ventanuco, está el dolor, el fracaso, la parálisis, y al final la muerte.

Unas rejas. Rejas que deberían impedir que tu entraras, que fracases en el intento. Y no, son solo actores secundarios en este drama que entre todos hemos construido.

Esta semana fue todo muy rápido. Es increíble ver como en el plazo de apenas cinco o seis días, puedes acabar por joderte de forma tan dura, tan fuerte. Todo a la mierda.

Lo peor es parar y empezar. Cada vez es peor. Vas perdiendo energías, día a día. Antes era distinto, tenías una familia, un matrimonio, unos hijos, amigos,... Hoy, de todo aquello prácticamente queda ya nada. Residuos de antiguas relaciones humanas, hoy apenas sustentadas por un par de llamadas telefónicas.

Bien, pues ... hoy por hoy me cuesta parar y empezar. Empezar a construir desde más abajo del nivel más bajo. No es desde cero. No existe ya el nivel cero. Todo está dañado.


El consumo de heroína es duro. Te hace mella en tu cuerpo, en tu cerebro. Ese órgano vital, casi todo agua, tan delicado. Interconexiones de neuronas. La banda sonora de tu existencia. El interlocutor con la realidad.

La heroína no tiene respeto por nada ni por nadie. Allana en tu cerebro y se instala, cómodamente. No tiene miramientos. Aquí llego, ordeno y mando.

- ¿estos son tus hijos? - dice con cara de asco. - Olvídate de ellos, y no tengas los huevos de siquiera pensarlo dos veces.

Y tú, obedeces.


Hoy he parado. Es un jueves festivo. Estoy trabajando.

De momento, de momento ... no he perdido el trabajo.

Ayer, apenas hace 24 horas que estaba tras una ventana muy parecida a la de arriba. Da igual, la obra es la misma. El mismo guión. Los mismos actores. Es un búsqueda de la primera vez. Un fracaso.

Esa primera vez. Esa primera vez. ¡Qué lejos queda ya aquello!.

No tiene sentido. Ningún sentido. ¿Cómo es posible tanto poder?. La heroína te brindó un primer momento de sensaciones únicas. ¿únicas?. No lo creo. Y, posteriormente, tú mente, tu cuerpo, tus energías van dirigidas a revivir aquello. Ardua tarea para llegar a un imposible. Nunca volverás a sentir aquello. Nunca. Y a cambio, diste tu existencia.


Pero hoy, he parado. 24 horas sin consumir. Obviamente con ayuda, con fármacos. Básicamente con otra droga.

Al menos, algo positivo. No hay ventanas. Tengo los receptores neuronales asociados a opiaceos satisfechos. ¿Sabrá la gitana qué es un receptor neuronal?.

¡Marqués! - me llama ella, la gitana.

La hija de la gran puta, me llama 'Marqués'. No sabe cuan grande es mi odio hacía todo aquello. Un submundo lleno hasta los topes de miseria. Dolor, dolor, dolor. No vale la pena. Creedme. Hacer tantísimo daño a tantas personas. Tantos proyectos rotos, desechos. Añicos de una voluntad. Retazos del día a día miserable. Marcados para siempre.

Y, esta gitana ... esta gente. ¿no tienen lastima de nosotros?.

Yo creo, que tras esas ventana, junto a las bolsas con drogas, dinero, papel de aluminio,... Junto a todo esto, no hay nadie. No existen personas. No hay un ser humano.


Cualquier día, saldré de todo esto. Es posible y quizás .... siquiera por un momento, volveré a gobernar mi vida.

24 horas sin heroína.

Ayer, por la noche, dormí junto a ella. Hicimos el amor. Si, hicimos el AMOR. Yo con ella no follo, no tengo sexo. Es amor, es hacer el amor. Es agarrar su cuerpo y no querer jamás soltarlo. Pegar tu cabeza junto a su pecho ... tan, tan fuerte que sientes como atraviesas su esternón, su corazón; para diluirte en su interior.

Con otras mujeres nunca tuve esta experiencia. Creo que mi debilidad, mi soledad, hace que intensifique ese momento ... no quiero terminar. No quiero salir de allí. Sudorosos, extasiados, rendidos a nuestros deseos.

Y ... justo en ese momento, es cuando NO PIENSO. No hay preocupación alguna. No hay mañana. No hay coches, ni barros que manchen tus pies. No hay perros que ladran. Ratas que cruzan las calles. Niños que no tienen infancia. No hay tampoco puertas que se abren y cierran. Ni mangueras con agua goteando. No hay miradas. No hay pasos. No huele a muerte. No hay esperas. No hay billetes arrugados en la mano. Cuellos surcados, marcados por el tiempo. Brazos tatuados. Un banco donde sentarte. No hay nada.


No hay ventana con rejas








lunes, 25 de mayo de 2015

Y sin embargo ... FELIZ

Hoy, lo que es hoy, puedo decir con voz serena

estoy feliz





¡Qué coño!. La vida hay que vivirla.

Yo estoy vivo,
Tú estás viva ...

Y ella ... la Heroína, también está viva.

Feliz, feliz ... y ahora: FELIZ

sábado, 23 de mayo de 2015

Vivir, ... ¿y?

El interior de la persona, ajeno a mi vida

Yo, mi mayor enemigo





Debería de estar feliz. Feliz por vivir.

Vivimos en sociedad, somos animales sociables. Yo huyo de todos, quisiera estar vacío. Quiero estar solo. Me gustaría levantarme y estar completamente solo. Sin familia, sin amigos, sin trabajo ... solo yo. Solamente mi persona.

¿Y para qué?, pues para hablar conmigo. Para intentar entenderme. Para hacerme ver, gritarme a viva voz el daño que me hago. A diario.


No soy una persona especial. Y, hace ya tiempo que dejé de ser siquiera una persona. Soy un yonki. Lo triste ... lo más triste, es que pasarán los años y seguiré siendo un triste yonki.


Me pregunto, es más: PREGUNTO  a todas esas personas que dicen que han salido de la Heroína... que dijesen la verdad. Que se sincerasen consigo mismo y vean su verdadero YO. Esa bestia dormida, fría, silenciosa y real. Tan real que tu piel palpita al oir su nombre. Y ... de noche, de día, sentado, conduciendo ... te llama. Si te paras un segundo, la oyes. Y estás perdido. No, ... sólo se pierden quien nunca ha llegado. Quien nunca lo ha probado.


Nunca he sido una persona valiente. Soy más bien miedoso. No soy escesivamente fuerte, ni débil. Un hombre normal. Un hombre normal, que tuvo una familia, unos hijos, unos padres, unos amigos ... gente que me quiere o me quería.

Ese hombre normal conduce, despacio... con cuidado casi siempre. Se adentra en el poblado gitano. Con normalidad, sin miedos ... a buscar la muerte. Allí se encuentra. Fiel a tu llamada. Entre bolsas, monedas, billetes, ...

Todas las miradas se entrecruzan a ningún sitio. Pereza, miedo y ansia de sufrir. Sufres, te humillas, callas y fumas ... INHALAS perdición. Polvo de color muerte. Lo mezclas o no. No es bueno ni malo, la muerte es siempre una. No hay posibilidad de escapar. La tienes para ti, dentro de ti.



A veces ... te pones a prueba. Das un paso para mezclarte con aquellos tan diferentes por fuera pero tan idénticos por dentro. Siempre igual. Llegas y te piden ... Todo el mundo necesita algo, ahora o luego. ¿qué más da?.

No tiene sentido. Los fumaderos de heroína son todos muy parecidos. Paredes de angustia. Cuatro tablas en el suelo. La gente se sienta a esperar la muerte ... ¿por qué tardará tanto en llegar?. Hablan, reviven y toman carrerilla para caer un poquito más. Nunca hay suelo.

Roban, maldicen. Muy poca gente ríe. Todos van a lo suyo, en comunión con sacar algo de los demás.

Yo todavía no soy así. Todavía no he robado ... no he robado grandes cosas. Robar si he robado.


La heroína te cambia tan dramáticamente tu escala de valores. No tienes juicio del bien o del mal. En general, en mi caso, intento sacar una mano fuera del agua. Como si respirase por la yema de los dedos.


Muy pocas veces entro a un fumadero. Y cuando lo hago ... no entiendo la razón.

Fumo en el coche. Es una evolución.


Empiezas, empecé, yendo en un autobús. Compras cierta cantidad, te vuelves al autobús ... pasa un día o dos. Planificas, y te pones. Besas el cielo. Todo esto dura exactamente lo mismo para todo el mundo: UNA VEZ.

Luego, ya no vas en autobús. Pierdes el miedo, la inocencia. Vas en coche, pero sales pitando de aquel sitio. Lleno de miedos, de preocupaciones. Fumas o esnifas en la calidez del hogar.

Terminas ... como todos. Comprando y consumiendo allí mismo. Desnudo ante todos. Sin más miedo que la cantidad de dinero que lleves.

Y es lo mismo para todos. Mientes, mientes, vives, mientes.


Hoy, más de los mismo. No llevo la cuenta. ¿Para qué?.

Tengo un amor. Una mujer que me quiere.


Hace una semana, estaba a miles de kilómetros de aquí. Estaba con ella. Desnudos en una cama. Oliendo su sudor. Pegándome a su cuerpo. Abrazando su pureza. Sintiéndome vivo.


Hoy ... aquí esto. Con mis planes inacabados. Pensando que por una vez ... por esa vez que nunca termina.


Tendría que ser sincero conmigo. Darme un tiro. Acabar. No valgo.


Vagas palabras.

Para un fin.




sábado, 4 de abril de 2015

Efemérides

La memoria está de adorno. Es mejor dejar constancia

Noche,  25-03-2015





Todavía no entiendo como pasó. Los dos adultos más tímidos del planeta. Ambos padres, ambos maduros, ambos dolidos, ... y terminó pasando.

Todo tiene una edad. Es un proceso, entiendo debe ser así. Se empieza por un beso, otro día una caricia. Quizás al cabo de un tiempo puedas, con suerte, llegar a lo que soñabas.

Sin embargo, no nos engañemos .... somos ya adultos. Separados, divorciados ... la vida pasa rápida. Demasiado esperar.

Ahora bien ... lo defino. Fue auténtico. Amor de verdad. Entrega de verdad. Todo o nada.


No pensaba que un yonkie pudiera tener relaciones sexuales, varias en una noche. Entiendo, ... el tiempo ... hacía tanto tiempo. Oler su sudor, tocar su piel, sentir el calor de un cuerpo.

Ella confía plenamente en mí. Y yo .... ¿qué queréis que os diga?. Yo sigo siendo un puto yonkie.

lunes, 23 de marzo de 2015

Reincidir

¿Pensabas que me ibas a engañar?

Pues no





No ... ni de lejos están las cosas arregladas.
Es tan fácil volver de nuevo. De pasada ... pasaba yo por aquí.

Silbidos disimulados ... Chisssssst. Se rueda.

Asoma la gitana. Falsa sonrisa. Diente de oro.

- Oye, ¿hacía tiempo qué no te veía?
- Si, hace tiempo. Aunque estuve hace unos días .

Es increíble. Me ha reconocido a pesar de llevar las gafas de sol. Gafas de sol en una noche lluviosa. Algo no cuadra. Nada de esto tendría que estar pasando.

Se supone que veía una luz. Una luz ... una esperanza. Un espejismo. Un engaño. Un miedo. Un fracaso. Mi Verdad.


Deseo tanto hacerle el amor. Ver su cuerpo. Besar su cuerpo. Fundir mis labios en su espalda y atravesar su alma. Romper a gritos su ropa interior. Desterrar su lecho usurpado.
- ¡Fuera de aquí! ¡Mocosos!


No podrá ser, sigo siendo un yonkie ... al menos por hoy.

viernes, 6 de febrero de 2015

Flor de pasión

Se abre el capullo, mostrando su luz, su olor, la belleza fresca del alba.

La flor de pasión




Ya sabes la verdad. Nada de esto es cierto. No hay belleza en la muerte. ¡Quién dijo eso miente!.

Yo ya tengo dos vidas. Tengo muchas curiosidades a las que no doy importancia, o la importancia debida. Sin embargo, hay una particularmente sangrante. No hice caso a mi muerte.

Estoy en mi segunda vida. Plas, Plas!!! Bravo Campeón!.

Empecé con mal pie, sigo en pie.

Soy tan sumamente cobarde, tan falso que ... lo primero que hice tras resucitar fue mentir. Acabas de salir de una sobredosis, abres los ojos, ves a una doctora devolviéndote la vida ... apenas pasan 5 segundos. Analizas donde estás y mientes.


Bonita manera de inagurar una nueva vida. Yo esperaba pastelitos y zumo de naranja.


A veces recuerdo la flor. Esa flor abierta en el asiento del coche. Te inclinas hacia ella, veneras su dolor, absorbes su veneno ,,, escuchas una canción y el tiempo pasa. Para todos, incluso para tu segunda vida.

lunes, 2 de febrero de 2015

Morir


Lo estoy pasando francamente mal. Muy mal.

Es duro pensar en morir, hay que tener mucho valor.




Siempre he sido una persona muy optimista. Mi corazón latía rebosante de luz, de ganas de vivir, de saber, de experimentar. La vida, vivir te ofrece tantas y tantas alegrías.

Pero, ... llega un día en el que una parte de tu vida desaparece. Realmente, no desaparece .... sería mejor decir que te la quitan.

Llevo varios meses separado de mi mujer, y de mis dos hijos. Ha sido una separación derivada de mi adicción a una droga, a un diablo, a un mal llamado HEROINA.


No soy, ni aparento, el perfil clásico de heroinómano. En cualquier caso, los tiempos son otros e imagino que la idea del yonkie tirado en el suelo ya no es la que era. Estuve cerca de 1 año y medio consumiendo heroína a diario. Simple y llanamente para poder vivir, para poder soportar la difícil situación matrimonial.


Hoy voy a ser sincero. Así fue. Mi matrimonio era un pozo, un pozo profundo sin esperanza alguna. Estaba sustentado en miedos. Miedo a perder mis hijos. Miedo a que se alejen del país. Miedo a una reunión familiar. Miedo al día a día..... Siempre cediendo y cediendo. Rebajando y recortando mi vida anterior con la utópica esperanza que ella, mi mujer, estuviera conforme, estuviera contenta. Siempre buscando su felicidad, a pesar de ir minando poco a poco la felicidad de otros y, en definitiva, la felicidad del conjunto.

Y así era un día y otro día. Llegar a casa con miedo. Siempre buscando tender puentes, apoyos para todos. Aparentar un hogar cálido por ellos, por los niños, por mis padres, por mi familia y amigos. 

Nadie vió nada. Nunca tuve un comportamiento que hiciera sospechar la doble vida que había estado llevando. Y, creedme, no es nada fácil. 

Soy una persona a la que su pareja ha minimizado su existencia a, prácticamente, trabajar y la casa. Tantos estudios, tanta preparación, tanta familia y amistades .... todo eso, quedo tan en segundo plano que casi ni existía. Virtualmente trataba de, como fuera, hacer brillar la vela de la normalidad. Cuando la realidad era que todo es mentira. Todo falsedad.


Hubo un día, ese día, en que ya no pude más. Todos los días una mentira. Todos los días un engaño. Necesitar esos 20 minutos para comprar tu dosis. Es duro, muy, muy duro. Y lo peor, es ver que no sirve absolutamente para nada. Tu matrimonio está acabado desde hace mucho tiempo. No merece la pena arruinar más mi vida. Y hablo de MI vida ... porque nunca he hecho daño a la de los demás. Quizás, pudiera ser que indirectamente algo salpicara. Pero no caería en la demagogia ni en la autocomplacencia diciendo que todo el daño fue para mi.



Y llegó ese día. Confesé, pedí ayuda.  



Me gusta mucho el cine. Las películas de espionaje e intriga son de mis favoritas. Si observáis, un efecto muy común en el cine se produce cuando hay una explosión. Cuando explota una bomba se oye, tras la explosión, un silencio subordinado a un pitido. Junto a ese pitido se van superponiendo una serie de imágenes más o menos desordenadas. Todo es confusión; pero pasado un tiempo, llega la claridad.

En mi caso, fue muy parecido. Confesé mi adicción y, lo siguiente, fue todo muy confuso. De repente me encuentro en un centro (CAD) para iniciar un tratamiento, me encuentro la figura de mis padres, no vivo en mi casa, no veo a mis hijos y mi  mujer me ha abandonado.

Todo este tiempo, luchando y aguantando para evitar romper el matrimonio y .... mirad en que situación me encuentro. Mi mujer me abandona.


No voy a juzgar este hecho. Es imposible. Soy la parte interesada, aparte que siempre tengo un grave complejo de inferioridad que me impide defenderme. Acepto el golpe y callo. Silencio.


Pasan días, pasan meses .... y compruebo como cada vez me es más difícil ver a mis hijos. Todos mis intentos por intentar que alguien nos aconseje neutralmente para decidir que días puedo estar con ellos, con mi vida. Son infructuosos.

Mi mujer, ya ha ido a un abogado. Este abogado ha observado mi condición de toxicómano e impide ver a mis hijos.

Nadie, .... y esto es la mayor verdad dicha hasta ahora, Nadie puede imaginar el dolor que tengo en mi corazón. Me siento tan, tan hundido. Marginado. Excluido. Atormentado.

Ese abogado, ¿siquiera me ha visto?. Ese abogado, ¿siquiera sabe si estoy limpio o no?. Ese abogado, ¿sabe algo de porqué comenzó mi adicción?..... ¿Sabe ese abogado no ya mi sufrimiento, sino el de mis hijos?.


Me encuentro tan, tan mal .... tan vacío de energía. Las negociaciones con el centro mediador se han roto. Mi mujer quiere que vaya a ver su abogado y firme lo que allí me digan. Esto es, mis hijos se marchan de su país de nacimiento, de donde está su padre, sus abuelos, sus primos, sus amigos .... su vida.


He querido morir. Lo reconozco. No soportaba más seguir así. Yo, que jamás en la vida he deseado mal a nadie. Siempre pensando en los demás, en unos y otros .... ahora resulta que soy un despojo. ¿Para qué vivir?


Y aquí ... hace un día, de nuevo aparece ese pequeño rayo de luz. Esa débil esperanza. Esa bofetada que hace despertar. Mi nueva amiga: Irene.

Gracias a Irene, hoy he conseguido levantarme. Y estoy mal, muy mal. Pero estoy en pie, estoy con los ojos abiertos.

Me ha facilitado un teléfono, su abogada. Una persona, según ella, con humanidad y comprensión. Que me ha sabido escuchar y , sin hablar de dinero, ya hemos concertado una cita.


Solo no puedo estar. Lo reconozco. Seré todo lo inteligente que queráis. Titulaciones, idiomas, trabajos ...... todo eso no sirve de nada si al final el corazón domina y ciega tu voluntad.

Hoy al menos, puedo tener una esperanza. Y escuchar de otros: tú no eres así!
Esas palabras reconfortan, no se trata de vanidad, se trata de VERDAD