sábado, 24 de enero de 2015

El CuentaGotas


Eras persona. Eras muy inteligente, no lo niegues. Lo eras, no te avergüence. ¿Y qué más da?. Nadie te está viendo, nadie te está leyendo.

No obstante, paraste. Freno de mano a esos títulos en las paredes, a que tu vida forme parte del trabajo, a experimentar la vida a grandes sorbos.

Has tenido una niña ... una preciosa criatura. De esto hace ya seis intensos y casi felices años.

Y ... ¿en qué se han transformado aquellos momentos mágicos?, ¿cuándo volverás a jugar, a reir, a sentir, a besar, a soñar, a vivir?

Es simple ... ¡Cuándo te corresponda!.




Mis visitas son dosificadas cual cuentagotas. Esos días, esas horas caen sobre mi dolor; y por un momento, por un breve momento, apaciguan el mal que vive en mi.

Después, .... llanto y tristeza. En cantidades más que suficientes.

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